viernes, 1 de febrero de 2008

El Dios duerme



¿Dónde te escondes padre?

¿Dónde guardas tu pequeño corazón de sangre viva?

Has valer tu glorioso nombre

Que tu lamento corra como agua tibia.

¡Si existes grita!

Que no te callen las almas llenas de plomo,

O las libertades encadenadas al oro.

Mientras callas

Otros dioses arrebatan tu trono

Derriba la muralla

¡Vuelve Cronos!

Mira cómo me arranco las venas

Y el vacío de esta vida sin sensaciones queda igual de hueca.

Estoy podrida, maltratada, mis alas no vuelan.

Millares de años

no tienen compasión con este rostro demacrado.

Extiéndeme tus brazos

en el éxtasis infinito desmesurado

Sácame de aquí padre

Llévame lejos de esta cuidad pedante.

De los oscuros laberintos

De la inmundicia reinante

De la palabra agobiante

De los falsos profetas

De sus escuálidas tretas.

Despierta dios dormido,

No abandones la soledad de mi alma,

Que necesito aferrarme a un destino

Y no sé lo que es la calma.

Tengo una vida atormentada

De imágenes paganas.

De dioses hipócritas

a causa de tres clavos.

Tu eres el verdadero.

¡Despierta! Antes que yo me duerma.